¿Tu hijo adolescente quiere empezar a aprender a tocar un instrumento?

En una etapa donde la búsqueda y la exploración personal son dos de sus grandes retos, que tengan curiosidad por la Música es toda una suerte.

Desde LA ISLA no podemos más que darte la enhorabuena. 

En una etapa donde la búsqueda y la exploración personal son dos de sus grandes retos, que tengan curiosidad por la Música es toda una suerte. Empezar a tocar un instrumento en la adolescencia es un “reseteo” increíble para el cerebro y las emociones. 

Seguro que antes de proponerte que le apuntes a alguna clase le has podido ver por casa tarareando canciones, tocando un pequeño teclado o haciendo sonar las cuerdas de una vieja guitarra. 

No obstante, ambos debéis tener claro que el estudio de un instrumento requiere de un grado mínimo de paciencia. Es un aprendizaje que lleva un tiempo. Uno de los pocos hándicaps que pueden surgir es que nuestro hijo quiera ver resultados demasiado pronto. Hay que inculcarle que la destreza musical se logra poco a poco y a base de la práctica. En un tiempo conseguirá sus logros y tú serás el primero en ver los beneficios de la Música en su vida. 

Permítenos ser más detallistas al respecto y desgranarte los beneficios clave: 

*Impulso Cognitivo y Académico:

-Mejor rendimiento escolar: Los adolescentes que tocan instrumentos suelen sacar mejores notas en ciencias y matemáticas.
Supermemoria y enfoque: Mejora drásticamente la memoria verbal, la atención y la capacidad de resolver problemas.
-Cerebro más conectado: La práctica musical ensancha el cuerpo calloso, facilitando que ambos hemisferios cerebrales se comuniquen mejor. 

*Salud Mental y Emocional:

-Control del estrés: Ayuda a manejar la ansiedad y el estrés propios de esta etapa.
-Autoestima: Superar retos técnicos (como aprender un solo o un acorde difícil) genera "pequeñas victorias" que refuerzan la confianza en uno mismo. Actúa como un mecanismo de "catarsis" para manejar las intensas emociones propias de esta etapa.
-Expresión propia: Ofrece una vía para expresar sentimientos que a veces cuesta poner en palabras. 

*Ventajas Sociales y Disciplina:

-Identidad y pertenencia: La música ayuda a conformar la identidad personal y a crear lazos fuertes con amigos y compañeros.
-Habilidades sociales: Tocar en grupo reduce la timidez y mejora la capacidad de interactuar con el entorno.
- Autodisciplina: Fomenta la constancia y la paciencia, habilidades que sirven para cualquier otra faceta de la vida. 

Resumiendo: Empezar a tocar un instrumento en la adolescencia potencia el desarrollo cognitivo (memoria, atención), reduce el estrés y la ansiedad, mejora la autodisciplina y fomenta la autoexpresión. Además, fortalece habilidades sociales al tocar en grupo, ayuda a la estructuración de la identidad y aumenta la autoestima al alcanzar metas creativas. ¿A que es una suerte que haya elegido la Música? 

Sin comentarios

Añadir un comentario